ROSQUILLETA en Barcelona

miércoles, abril 04, 2007

Mordisquitos

La pasión.
En un primer vistazo, te puede salir la típica expresión: “ala nano, que brutalidad, un poco mas y te arranca la yugular!!!” o “parece que lo pasaste bien, no?”.
En cualquier caso, el teniente, es un tío muy sincero y tranquilo. Digamos que el teniente puso de su parte para hacer perder la cordura a su novia y dejarse llevar por los instintos más primarios… (Con todo el cariño del mundo).
Ese mordisquito es una simple muestra de lo mucho que se quieren.
Un saludo a los dos.

martes, abril 03, 2007

Casi me muero…

La semana pasada estuve enfermo. Muy enfermo. Lo peor no fue estar enfermo, si no que estaba solo en el piso. Haber solo, solo, no estas, pero prácticamente. El problema fue que debí de coger algo de frío. Me confié, me tome una “couldina” y me fui para la cama. Joder me desperté tiritando…
Tenía los pies, las manos y la cabeza congelados, pero el cuerpo estaba caliente. Me dolía la cabeza y era súper tarde, así que no podía despertar a mis compañeros de piso, además, que les iba a decir…??
No podía decirles nada, no había nada que me pudieran decir, que yo no pudiera hacer…
Me tomé otra pastilla y me eché un nórdico por encima. Con la cantidad de mantas que tenía, en un día cualquiera hubiera entrado en calor, pero no lo conseguía. No tenía sentido a menos que mi fiebre (si es que tenía) estuviera aumentando. Entonces me puse a darle vueltas a la cabeza. Me hice un ovillo para tratar de entrar en calor lo antes posible, pero me dolían los huesos y necesitaba moverlos y no paraba de dar vueltas en la cama.
Joder, por un segundo pensé que me moría. No que me moría enserio, pero si, en que pasaba si no paraba de subirme la fiebre. Estaba súper mal. Y no había nadie. Me sentí muy mal por estar solo. Ahora necesita el calor humano.

El rollo es que mientras pasaba la fiebre, me puse a darle vueltas a la cabeza como lo iba a contar en el blog. Increíble. Ya me pasa muchísimo. Supongo que os pasará a muchos también. Pero es increíble como cuando estas en un muy mal momento, y sigo pensando en el blog. Para flipar.
Y es que tengo mi vida diseccionada en el blog.
Creo que muchos también lo tienen así.
El otro día un coleguilla (un saludo desde aquí) me decía que a él no le gustaba contar las cosas en un blog. Que prefería guardárselo para él. Bueno, yo tengo mi vida diseccionada en un blog. Me gusta que la gente me lea y se alegre. Me gusta escribir lo que me pasa. Es una manera de crear. Y crear es genial. No perdemos los momentos por contarlos. De hecho hacemos participes a los demás de ellos, como mucho.
Como los pantalones de mi compañero, o que podáis ver a mi prima, o leer como ví que dos chicas se besaban en un metro…
Y luego que lo lea quien quiera.
Un saludo enorme y feliz semana.

viernes, marzo 30, 2007

Unos pantalones…

Si, efectivamente eso son unos pantalones, y si, están en la pared.
La razón, pues algo más que un simple gesto decorativo.
Es una lucha personal. Una lucha entre el hombre, y la sociedad actual. Una lucha entre un hombre, y su talla de pantalones…

Después de un largo tiempo habiéndolos aparcado en lo más hondo de su armario, decidido a no dejarse vencer por la apatía en su vida. Esta Apatía que lo induce a un aumento progresivo de su talla de pantalones…

Ha decidido dar un vuelco a su vida.
Mi compañero de piso no quiere perder la esperanza y piensa que con un poco de esfuerzo todo es posible. En concreto… ir caminando al trabajo, una cervecita máximo a la semana, y cuidandose un poco la dieta, lo tiene conseguido.
Lo hará???

Ya os contaré el resultado, de momento los pantalones están para motivarle, y lo están consiguiendo!!
Un saludo y feliz finde!!

jueves, marzo 29, 2007

Mi primita…

Un ángel vino de muy lejos,
Acompañada, al principio de muchas lágrimas y sacrificios,
Pero en poco tiempo su sonrisa invadió nuestras vidas,
Su mirada de ser alado nos muestra la alegría
Y sus besos, el cariño.
Un millón de besos a mi niña, con millones de mimos, por supuesto…





lunes, marzo 26, 2007

Antiguas acampadas.

Llevo desde los 10 años en los scouts. Y no siempre me lo he pasado bomba. La convivencia en la montaña, puede ser dura, por que es muy intensa.
Un amigo me decía el otro día que si la gente no iba más a la montaña, era por gandulería. Yo creo que hay personas que no les compensa.
Es decir, ponen en una balanza, lo que se dejan en la ciudad, el cansancio de madrugar, el palizón por la montaña, y en el otro lado de la balanza la tranquilidad de la naturaleza y la satisfacción personal, y no le sale rentable, y por eso se quedan en casa. Eso creo yo. Pero vamos, que supongo que no habrá una regla establecida, cada uno irá o no irá por sus propias razones…

Yo aparte de ir a los scouts iba con mis amigos a la montaña. A mí siempre me ha encantado. Ya sea para hacer una ruta o bien estar contemplando los pinos, que yo me marchaba. Como podéis ver en la foto, no teníamos nada, una tiendecilla y nuestras cuatro cosillas., por que no necesitábamos nada.


Hay debíamos tener unos 14 o 15 añitos. Unos chiquillos…
Era genial. Yo llevaba mi guitarrilla y hacíamos más amena la noche.
Era difícil encontrar la iniciativa para salir, encargarse de todo, buscar el horario del bus, pedir los permisos para poder acampar, ir a comprar… como hoy en día, cuando son siempre los mismos los que organizan las cenas.

También han cambiado los estilos (nunca me veréis hoy en día con unas gafas como estas…)

Un besazo y feliz semana!!

jueves, marzo 22, 2007

Abrazos

Ultima historia de fallas, lo mas bonito que se me ocurre escribir.
Ayer conté como resolví el problema de las llaves, pero no conté por que llegué sonriendo a casa…

De casa de mis padres a cada de la dueña fui en metro. Desde luego en fallas no hay otra manera, ya que cortan casi todas las calles (y por cierto, excepto los falleros, todo el mundo se queja…).
Por tanto en el metro va todo el mundo. Desde el mas pijito al punk. La mujer llena de bolsas, el grupo de niños de 15 años con las hormonas a tope, los frikis hablando de rol, y todo el mundo es normal (no voy a definir que es normal, gran estupidez… que es anormal???).
Parada de Ángel quimera, (una de las estaciones mas importantes). La parada a parir y el metro que tarda. Tengo la suerte de encontrar un sitio. A mi lado se sienta una pareja, enfrente una mujer con su hija, y no recuerdo mucho más.
En un momento que no recuerdo, llegan dos amigas. No recuerdo ni cuando llegaron. Mantenía la vista algo empanada, eso que no miras a ningún sitio por que estas en la parada del metro y no hay nada especial que mirar. Pero no se por que me fijé en esas chicas. (Creo que lo explicó muy bien Scarlett, cuando iban en el bus e intentaba imaginar la vida que llevaba el resto de personas…) yo también lo hago. Era una despedida, una de las chicas llevaba una maleta tipo “troler”.
Parecía la típica despedida de dos amigas después de haber pasado unos días de fallas geniales. Parece que una se iba a su ciudad o algo así. De repente, una no aguanta más, es como si el corazón se le saliera del pecho, solo le mira a los ojos. Le coge de la cabeza y le da un beso. Un beso genial. Un beso dulce. Un beso brutal. Largo de al menos 1 segundo o segundo y medio. La otra chica le cogió por sorpresa. Era como si ese no fuera el lugar ni el momento, pero no podía decirle que no. No a ese beso. En un principio no le contesto con el abrazo. Solo se movía su pecho de la excitación. Dios, lo estaba haciendo, le estaba besando allí en medio.
Le cogió de las manos, le arregló la camiseta con una dulzura increíble, le acarició el pelo y se volvieron a besar. Esta vez no hubo sorpresas, no fue un beso repentino como el primero, fue un beso largo y tendido.
En el primer beso, apenas se dio cuenta la gente que había alrededor, pero en este… mucha gente las miró. Algunos sonreían, no se por que lo hacían, pero yo sonreía de felicidad. Les daba igual. No les importaba un pepino nada ni nadie. Solo se necesitaban la una a la otra. No miraban a ningún otro lugar que no fuera la otra persona.
Fue genial. La pareja que estaba a mi lado , murmuraba (un clásico…), pero bueno, a ellas no les importaba y eran tremendamente felices. Supongo que lo único que nublaba su felicidad, era que ese acto era una despedida… pero por ello apuraban al máximo sus últimas gotas de vida.

Me encantó. Me fui súper contento de ver dos personas amándose sin miedo a nada.
Un saludo con muchos mimos para todos.