ROSQUILLETA en Barcelona

jueves, noviembre 08, 2007

Descansad tranquilos

Descansad tranquilos, por que no sabes si mañana algo te molestará.
Un término muy usado en la filosofía sufí, es la ecuanimidad. Estar ecuánime ante cualquier impulso.
¿Pero que dices?
¿No se supone que debemos vivir la vida al máximo?
¿¿No debo llorar, reir, gritar… sentir!! Y así tener todas las apreciaciones del mundo??
¿En que me convierto si no? ¿en un incomunicado??!!

Ok, según mi teoría (que no está terminada todavía), impongamos una línea…
Por arriba esta la máxima felicidad (coge tu mejor orgasmo, multiplícalo por mil y te quedaras corto…).
Por debajo, el mayor bajón del mundo.
Supongo que la ecuanimidad supone que debes estar en el medio. Pues no. Mi ecuanimidad me dice estar un poco por encima. No demasiado. No debo esperar siempre estar en la cresta de la ola… Si consigo mantenerme en este estado durante las 23 horas del día… entonces es un día cojonudo. No? Por que no? Ok vale, tal vez puedas pensar que te compense estar en la cresta de las ola durante unos segundos. Solo allí arriba, coger aire, y ufff… estar de puta madre. Pero… y luego… 22 horas y 50 minutos jodido… no creo que no compensa.

En serio, creo que la idea, es no sufrir. Es decir, que has hecho algo mal. Pides UNA sola vez perdón.
Que no es culpa tuya… pues a sonreír. Que se caiga Roma si quiere. No debes quemarte por algo mal que ha hecho otro… Como mucho le ayudas, pero no te sientas mal.
Que tienes mucha faena? Pues una cosa después de otra.
Que te tocan las pelotas? ¿Cómo te las tocan? ¿Diciéndote cosas que te molestan? Pues pasas, por que solo me afecta aquello que viene de la gente que me importa. ¿Qué me las tocan fisicamente? Pues actuas, por que a los lobos con palos… siempre y cuando te salga rentable, claro… si no mejor aguntar.

Pero siempre con la sonrisa, coño. Ya está bien de que nos toquen las narices. Que se jodan los amargados que nos quieren amargar la vida!!
¡¡Que les den!!


miércoles, noviembre 07, 2007

La subida al pedraforca

El pedraforca es una de las montañas más bonitas de la península ibérica. No lo digo solo yo, lo dicen los expertos.

El principal problema de esta montaña, es el desnivel de subida. En apenas 5 km, subes los 1000-1100 metros. Eso supone que la subida es a piñón, y la bajada, pues también….

Lo cogimos con muchas ganas. Es difícil explicar que se siente, Y más si estas en el trabajo frente al ordenador. Para entenderlo hay que estar allí.
Personalmente, como imagen del viaje, me quedo con esta:




Podéis ver el resto de fotos en mi enlace de la derecha. La foto de la cima, la foto del pateo de al día siguiente, ya que estábamos reventados. Las fotos de por la noche en nuestra tienda de campaña. Las fotos de poses, risas, cansancio, paridas, …
Lo pasé genial. Pero sin lugar a dudas, el momento que llegas al collado, y ves las montañas del otro lado… me dejó flipado.

Pues eso, que no sé que tiene la montaña, que me tiene flipao.
Este sábado, me voy otra vez, pero a una hora de Valencia. Con el Dr. Banting. De momento solo somos tres (mis colegas se van rajando….) y la perra de un colega.
Espero volver a volar.

Un saludo y feliz semana.

martes, noviembre 06, 2007

la mente es curiosa

En difreetnes invesigtacinoes los cinefiticos inlgeses descbureiron, que es de pcoa impotrancia en que odern etsan las lertas en las palbaras, lo mas improtnate,es que la prirmea y ulimta lerta tieenn que esatr en su luagr.
Lo del meido no es imoprtnate, aun asi pudees leer.
Poruqe nosrotos lemeos las pablaras enetras y no lerta por lerta.

Así que la gente no se queme, si alguien se equivoca...
besitos...

lunes, noviembre 05, 2007

A los lobos con palos

Leyendo esta mañana el blog de liebre, recordé una anécdota.

Hace años que soy monitor de los scouts. Recuerdo un campamento de verano en el que estube ayudando en cocina. Solo tenía que encargarme que la comida saliera buena y a su hora. Esa era mi única preocupación en todo el día. La experiencia fue increíble. Nunca había hecho comida para 35 personas. Macarrones para 35. Pescado para 35. Una paella para 35,… Además entre los 35 había una vegetariana, lo que incrementaba la dificultad. Bastante duro, la verdad, pero aprendí un montón. Una experiencia genial.

Resulta que cerca del campamento había casas de gente. Un fin de semana, coincidió que unos chavalines del pueblo subieron a una de las casas. Empezaron la fiesta por la tarde y tenían previsto pillar un buen cebollazo. A media tarde se pasearon por el medio del campamento con la excusa de ir a la fuente (que estaba en mitad del campamento), como si no tuvieran agua en su casa. La idea era observar a las chicas del campamento. Debieron pensar que estaban disponibles, por que se volvieron a pasar varias veces más.

Mi compañero, perro fiel a su sombra, y yo empezamos a preocuparnos un poco, pero aun no podíamos hacer nada. El caso es que se hizo de noche. No queríamos dormir, teníamos que estar atentos. Pasadas las 2 de la mañana, volvieron a subir. Esta vez iban más silenciosos, y sin linterna. Cuando pasaron por nuestro lado, perro encendió la linterna. El susto que se llevaron fue astronómico. Varios salieron corriendo. Dos se quedaron con una actitud desafiante. Perro fue claro y conciso. No recuerdo las palabras exactas, pero les aseguró que si los veía otra vez por allí, se iba a liar una muy gorda. Lo dijo con la suficiente claridad para que aun, un poco borrachos, les quedará claro.
No volvimos a ver a nadie. Al día siguiente se fueron.

Después de la advertencia, perro y yo nos quedamos hablando. Había sido muy duro, y no había tenido una actitud cordial, típica de un scout.
Perro me explico: “a los lobos con palos”. Debemos defender a nuestros nanos, y eso implica que en ocasiones debas impartir justicia.

No debemos confundir ser buenas personas con ser tontos. A los lobos, con palos. Aunque se pongan una piel de cordero por encima…


miércoles, octubre 31, 2007

Michelín (continuación)

Hace tiempo que no os hablo como me va en el gimnasio…
Pues mas o menos contento.
El último recuerdo que tenía del gimnasio al que fui, era ese olor concentrado a yo que se que. Los musculitos y las chicas súper apretadas. Algún que otro “normal” intentando pasara desapercibido y los monitores, los reyes del mambo.
En este gimnasio esto no va así.
No hay mucha gente, luego no encuentras el ambiente cargado. En seguida conoces de vista a todo el mundo. El ambiente es más tranquilo. No hay tanta rivalidad de músculo, por decirlo de alguna forma…
Pero lo mejor son las clases. El aeróbic es genial. Al principio una mujer se reía de mí. Me mosqueé, pero bueno, es normal. Teníais que haberme visto… todo el mundo hacia un lado y yo hacia el otro.

Ahora tan solo alguna sonríe cuando me ve entrar. Ya consigo llevar el ritmo y no me pierdo tanto. Aunque penséis que estoy loco, es matemáticas puras. El ritmo son números. Los pasos son números,… es solo no perder la cuenta.
En realidad no cuento, aprovecho para descansar el coco. EL ritmo lo lleva mi cuerpo, y hay esta lo genial.
Sudo mogollón y la monitora es genial. Siempre se preocupa por como lo llevo, y si me pierdo mucho. Supongo que no quiere que se vaya el único chico que tiene…

Pues eso, un abrazote grandísimo y pasad un feliz puente.
Esta noche soñé, y hoy cante en la ducha…

martes, octubre 30, 2007

De camino al curro

De camino al curro me encuentro a la misma gente. Gente normal y corriente. Gente con problemas y alegrías. Lo extraño es que casi siempre mantienen la misma expresión en la cara. Si están serias, siempre las ves serias. Si están felices, siempre las ves felices… En ocasiones, algunas personas consiguen escapar y dejan de estar tristes, Entonces, no dejan de sonreír…

- El hombre del balcón. Triste. Lo veo casi siempre fumando su cigarrillo. Ahora con su batín marrón y medio despeinado. Su cara es de: “ufff…”. Curioso personaje…
- Las marujas de la puerta 21. Criticando. Antes de llegar a la puerta, ya las puedes oír. Cuando salen por la puerta, no paran de criticar: “que si la vecina patatín, que si el precio de tal…”. Son dos abuelitas, un poco quemadas, la verdad.
- El perro del ferretero. Temblando. Es un perro genial. Pequeñísimo. Siempre lo veo haciendo guardia en la puerta de la ferretería, mientras su dueño hace sillas y mesas de metal dentro. Es muy pequeño y a esas horas hace un poco de frío, pero el no falla, hace guardia como le han enseñado.
- El niño triste. Triste, claro. Pequeñajo, con gafitas. Siempre cogido de la mano de su madre. Muy bien peinado, no protesta por nada, siempre mirando al suelo. Muy obediente, pero no sonríe… Su madre lo debe ver normal, no lo se, pero a mi me da un poco de pena…
- El niño alegre. Genial. Juega con su sombra, habla muy alto, siempre riendo. Su madre le escucha, y él le habla a su madre, y le cuenta batallitas. Vete tu a saber que le cuenta, pero no puede estar quieto. Siempre va un paso por delante o por detrás de su madre… o ambas cosas. Un nano, genial.
- La camarera. Feliz. La camarera del Bar de albañiles. Un bar lleno de albañiles a la hora de almorzar. Ellos están pletóricos contandose batallitas y cuando pasa alguna de las camareras (todas chicas jóvenes con ajustadas camisetas) ellos sonríen y le dicen alguna cosa. Cosas bonitas, pues la van a ver todos los días. Una de ellas sonrie y disfruta de alegrar a los trabajadores. Disfruta dispensando buenos bocatas. Disfruta haciendo bien su trabajo.
- Comedor de rosquilletas. Triste. Cerca del trabajo, paso por un pequeño parque donde unos obreros almuerzan en el mismo banco todas las mañanas. Uno de ellos, el más mayor come unos bocatas de impresión. Enormes y buenos. El otro, mas joven y más gordote, come rosquilletas. La expresión de su cara lo dice todo: “mierda de dieta…”.

Ahora estoy muy liado, por eso no puedo actulizar más a menudo. El domingo fui a coger rebollones, y el puente me voy a pirineos. A subir el pedraforca, maravillosa montaña. Espero poder enseñaros fotos con la cima…


Un abrazo y si no os veo, feliz puente.