Y seguimos con supermercados…
Míralo. Con su corbata. Su traje es algo más que impecable. Y no un traje cualquiera, se nota que es de alta calidad. Zapatos modernos (no se si serán cómodos) y muy elegantes.
Guapo y bien parecido, con el pelo engominado para atrás.
Le acompaña una joven. Parece su novia. También viste de una manera especial. Un bonito vestido, y un bolso del Gabana…
Cuando hablan, una vez más, lo hacen de manera que todos podamos oírlos. No a gritos, esa es la verdad, pero se tienen que dar cuenta de la conversación.
Como están delante de mí en la cola del supermercado, les oigo, pero paso de escucharlos. Solo los observo de vez en cuando para poder tener más claro, como hablaré de ellos mañana en el blog. Pues evidentemente, estos son de post…
Cuando llega la hora de pagar, lo hace él. Saca una cartera de piel y dentro puedo ver la cantidad de billetes marrones de 50 euros y billetes azules de 20 que lleva. No puedo calcular cuanta pasta lleva (tampoco quiero fijarme demasiado, haber si va a pensar que soy un chorizo), pero creo que mucha, y él lo sabe. Entonces le llaman por teléfono, y saca un móvil que no había visto nunca. Supongo que de última generación. Es su jefe, le pide algo. El dice que mañana por la mañana lo tendrá, y suelta alguna pequeña broma… (son las 21:10 horas).
Continúa hablando por teléfono y ni siquiera mira a la cajera. Pasa de todos. Él es el rey.
Por desgracia, la cantidad de gente que busca esta vida, es enorme. Se piensa que teniendo un trabajo donde ganes mucha pasta, serás más feliz, y no me canso de decir que eso no es así. No te van a dar dinero por nada. Si ganas 3000 euros al més, lo normal es que te los tengas que currar. Si no es en horas, es en horas y estrés.
Que si, que lo se. Que a lo mejor te pagan la mitad y curras las mismas horas…
Si yo no digo que este mundo sea de rosa. Pero por favor, no pensemos que este es el ideal de vida.
Yo ayer fui en chándal al trabajo. Y para mi, eso no tiene precio.
Un besazo y feliz semana.
martes, diciembre 18, 2007
lunes, diciembre 17, 2007
Unos días con Xara.
El domingo no pudimos ir a patear. La meteo no acompañaba, ya que venían previstas unas grandes nevadas. Una lástima, ya que el grupete que se apuntó al pateo era genial.
Por otro lado, descansar en casa un domingo acompañado de mi chica… no está nada mal.
Tenía muchísimas ganas de pasar unos días con Xara. La echaba mogollón de menos, ya que no tenemos tiempo apenas para vernos. Además, me conoce tan bien, que me encuentro muy a gusto con ella.
Nos sorprendieron dos cosas. Y ambas en supermercados… curioso.
Era un supermercado pequeño, y solo había una cajera atendiendo. Su lentitud era tal que a mi me entró la risa. Además tenía el don de dirigir varias conversaciones con los clientes, de manera que ralentizaba aun más su trabajo. No logrababa entenderlo. Si es cierto, soy una persona bastante práctica y pretendo ser eficiente, pero en esta ocasión, esta cajera de este supermercado, se llevaba la palma.
Generalmente, no tienes tiempo de meter la comida al mismo ritmo que la cajera va pasando los productos por el código de barras. En esta ocasión, era yo el que esperaba… Y así se quedó. Xara me dijo que no me preocupara, que no tenía más importancia, y es verdad, pero al menos, me sorprende.
El otro caso fue un adolescente comprando en un centro comercial. Sus gritos se podían escuchar a varios kilómetros a la redonda. No importaba si molestaba o no. De hecho, que se le pudiera escuchar, para él era mejor: “Que todo el mundo escuche las imbecilidades que tengo que decir, preparados?”. Al final una cajera le llamo la atención. Y no es que la gente no se de cuenta. Es que se la suda. Le da igual.
Que hay gente genial, ya lo se, pero imbeciles… también hay un rato.
Por otro lado, descansar en casa un domingo acompañado de mi chica… no está nada mal.
Tenía muchísimas ganas de pasar unos días con Xara. La echaba mogollón de menos, ya que no tenemos tiempo apenas para vernos. Además, me conoce tan bien, que me encuentro muy a gusto con ella.
Nos sorprendieron dos cosas. Y ambas en supermercados… curioso.
Era un supermercado pequeño, y solo había una cajera atendiendo. Su lentitud era tal que a mi me entró la risa. Además tenía el don de dirigir varias conversaciones con los clientes, de manera que ralentizaba aun más su trabajo. No logrababa entenderlo. Si es cierto, soy una persona bastante práctica y pretendo ser eficiente, pero en esta ocasión, esta cajera de este supermercado, se llevaba la palma.
Generalmente, no tienes tiempo de meter la comida al mismo ritmo que la cajera va pasando los productos por el código de barras. En esta ocasión, era yo el que esperaba… Y así se quedó. Xara me dijo que no me preocupara, que no tenía más importancia, y es verdad, pero al menos, me sorprende.
El otro caso fue un adolescente comprando en un centro comercial. Sus gritos se podían escuchar a varios kilómetros a la redonda. No importaba si molestaba o no. De hecho, que se le pudiera escuchar, para él era mejor: “Que todo el mundo escuche las imbecilidades que tengo que decir, preparados?”. Al final una cajera le llamo la atención. Y no es que la gente no se de cuenta. Es que se la suda. Le da igual.
Que hay gente genial, ya lo se, pero imbeciles… también hay un rato.
jueves, diciembre 13, 2007
Se acabó la presión… al menos por un tiempo.
Pero me encuentro muy contento, ya que no ha supuesto un gran quebradero de cabeza. Fue algo parecido a lo que hablé hace unos días. El estar en calma. No en la cresta de la ola, pero tampoco abajo. Más bien por el medio, tirando hacia arriba…
Ahora vuelvo a estar más tranquilo y descansado ya que el examen salió bien.
Tengo mucho trabajo pero no tengo estrés. Y eso es genial.
Como ya dije, este finde me voy de pateo con muy buena compañía. Respiraré aire puro, y sentiré el frío en mi cara. Tengo ganas de ver como serán las vistas en esas montañas. Tengo ganas de caminar tranquilo por el monte. Por un suelo que no sea asfaltado. Respirar el aroma de los árboles y escuchar el sonido del bosque. Solo estar tranquilo, escuchando el sonido del bosque. Que ganas tengo…
Os dejo una foto del magnífico Clan, junto con el fantástico liebre, que me acompañó en la ruta del domingo pasado.
Un abrazo y tranquilos, que ya es jueves…
Ahora vuelvo a estar más tranquilo y descansado ya que el examen salió bien.
Tengo mucho trabajo pero no tengo estrés. Y eso es genial.
Como ya dije, este finde me voy de pateo con muy buena compañía. Respiraré aire puro, y sentiré el frío en mi cara. Tengo ganas de ver como serán las vistas en esas montañas. Tengo ganas de caminar tranquilo por el monte. Por un suelo que no sea asfaltado. Respirar el aroma de los árboles y escuchar el sonido del bosque. Solo estar tranquilo, escuchando el sonido del bosque. Que ganas tengo…
Os dejo una foto del magnífico Clan, junto con el fantástico liebre, que me acompañó en la ruta del domingo pasado.
Un abrazo y tranquilos, que ya es jueves…
martes, diciembre 11, 2007
Pateo por Utiel el domingo
Que si alguien se apunta que me avise.
El domingo tempranito, para Utiel. Vamos a ir Al PR 117.3
Os dejo el enlace aquí para quien quiera info.
PRV 117.3
Un abrazote!!
El domingo tempranito, para Utiel. Vamos a ir Al PR 117.3
Os dejo el enlace aquí para quien quiera info.
PRV 117.3
Un abrazote!!
lunes, diciembre 10, 2007
Examen del DEA
miércoles, diciembre 05, 2007
Niños

Lo genial de los pequeñajos, es que solo con ser ellos mismos, nos dejan alucinados.
No se vosotros, pero a mi, eso me lleva a pensar a que no hay que hacer grandes cosas para hacer felices a los demás, y así, ser tu mismo feliz. Solo ser tu, sin complejos.
Los pequeños no tienen ningún filtro con que mirar a la vida. Haber si nos quitamos unos cuantos.
Que paséis un feliz puente. Disfrutar al máximo, pero no haciendo grandes cosas… si no, pequeñas cosas maravillosas…
Un calido abrazo
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