ROSQUILLETA en Barcelona

martes, junio 12, 2007

8000

No es una película de cine…
En el planeta solo hay 14 ocho miles que se puedan escalar (los demás están debajo del agua…).

Aun no tengo muy claro que lleva a una persona ha subir un ocho mil. El libro que estoy leyendo, dan algunas respuestas. Una muy conocida cuando un periodista pregunta a un alpinista por que va a subir ese pico. Él contesta: “por que está hay”. Pero yo creo, que esa no es la única verdad… hay más factores.
Cuando termine el libro, me gustaría contaros un poco las conclusiones que saco, por que de veras, me han dejado flipado.
Pero hoy quería anunciar, que el escritor del libro que estoy leyendo, Juanjo San Sebastián, dará una charla- coloquio aquí en Valencia mañana. Es un importantísimo Alpinista.
Y la suerte es que en la charla, primero saldrá otro alpinista Alberto Irruñategui, que ha ascendido los 14 ocho miles. Una verdadera máquina. Para mi me parece increíble.
Después saldrá Unai Basurto para hablar de una regata de la vuelta al mundo en solitario (para flipar también).
Es al final, cuando se juntarán los tres y harán una charla coloquio de que lleva al hombre a embarcarse en este tipo de aventuras.
No me lo pierdo ni de coña…
Si alguien se apunta, el miércoles a las 20:00 en Valencia. En el polideportivo la Petxina.

lunes, junio 11, 2007

A mi no me pita ni mi madre!!!

He escuchado esta expresión varias veces.

Un flipado circula de una manera violenta. Tiene poco tiempo y ha de llegar a… donde sea. Siempre hay prisa, o simplemente, es más divertido ir deprisa. Si no existieran los errores humanos, todo sería genial. Como los ordenadores (cuanto más rápidos mejor).
Pero en este caso, no es así.

Pero el colmo vienen cuando el flipado se salta un ceda el paso o algo similar….
Si tu eres el coche con el que casi te estampas, en teoría, podrías decirle que es un descerebrado… pero no. El piensa que no tienes derecho. Que ni su madre le tiene que decir, que está bien o está mal. ¿Por qué? A que punto llega la estupidez humana que es capaz de pensar que siempre, incluso cuando es tan evidente, cree que tiene la razón. O simplemente, piensa que no debemos pitar.
Haber, no te pito por gusto. En cierto modo, puedo pitar para advertirte, para avisarte o simplemente una manera de decirte que te has colado.
Pues ellos piensan que no.
Para flipar.

Os dejo con una canción que me gusta mucho. Un tío que la colgó en Internet, dice que es perfecta para escucharla cuando vuelves cansado del trabajo. Para animarte…

Ojala estos flipados la escucharan y les sirviera para volver tranquilos y felices a casa. Ojala.
Podemos probarlo.

Un abrazo y feliz semana.


viernes, junio 08, 2007

Solo en la montaña.

Desde los 10 años que estoy en los scouts.
Muchos habreis hecho alguna que otra rutilla y siempre me enseñaron a que para aprender a llevar rutas con mapa y brújula, primero hay que perderse, al igual de que para aprender a esquiar, dicen que te tienes que caer (¿conocéis a alguien que haya aprendido a esquiar sin caerse??)

Pues yo me he perdido muchas veces por la montaña, y bueno, mi orientación es malísima, o más bien pésima. Necesito mirar la brújula cada 5 minutos para recordar donde está el norte y así poder orientarme. Solo una vez me he perdido yo solo y sin brújula ni mapas… fue así.

Resulta que estábamos en el primer día de campamento. Yo tendría 14 años. Al comenzar los campamentos, lo más habitual es realizar construcciones para acomodar el campamento. Es normal, hacer armarios, mochileros, toalleros, perchas, mesas, … se puede hacer prácticamente de todo con unos troncos y algunas cuerdas. Por supuesto ningún clavo y todos los troncos ya cortados que nos encontráramos por el bosque.
Claro el primer día tienes que hacer una búsqueda de troncos increíble, pues cuantos mejores troncos encuentres, mejores construcciones conseguiríamos. Otro problema era luego como transportarlos… pero eso es otra historia.

Allí estaba yo. Súper motivado, con 14 añetes a la búsqueda del mejor tronco para ayudar a mis compañeros. Quería hacerlo lo mejor que pudiera. Decidimos dividirnos (gran error, en la montaña, nunca camines solos, al menos si tienes 14 años). Y me puse a caminar por la montaña. el problema estriba en que no tenía miedo. Mi prioridad era encontrar un tronco y la zona estaba bastante pelada. Anduve, y anduve…
Encontré un tronco, no estaba mal, pero uff, era más pesado de lo que parecía, así que lo trasladé hasta un claro y me dirigí de vuelta al campamento.
Jejeje, de vuelta al campamento…
Ni de coña. Cuando llevaba media hora andando por la montaña… llegué a la conclusión de que ese, no era el camino. Entonces me senté a la sombra de un arbol. Tenía un reloj y al menos podía determinar donde estaba el norte. Esto me daba la posibilidad de andar en una dirección todo el tiempo que quisiera. Ya al menos tenía eso, pero… ¿hacia donde?
360 grados de posibilidades. Intenté volver hacia la misma dirección pero 10 minutos después me di cuenta, que no era muy prudente. Era una dirección totalmente aleatoria. Entonces pensé en subir a una posición de altura. Busque un pico, el más cercano y más accesible. Pero antes de subir me encontré con ¡una carretera! Joder genial, que alegría!!

Pero ni un solo coche, y aquí no había sombra…
Ahora solo faltaba saber que dirección escoger. Como no tenía ni idea, cogí la que me parecía la más sensata, la cuesta para abajo…(era bastante plano)
Pero a los diez minutos… pensé (razonamiento de un niño…):” ¿Por qué no lo hecho a suerte? Total, es casi lo mismo. Si existe Dios, tendrá mas probabilidades de ayudarme…”

Y así lo hice. Busque la piedra mas plana que encontré y… me salió para arriba. Ahora, por estúpido que pareciera ya estaba tranquilo. Ya tenía un camino y una dirección. Solo me faltaba andar. Y ya no dude. Solo anduve, y anduve, y anduve… y por curioso que parezca… llegué al campamento. Mis compañeros no se habían ni enterado. Nadie, y cuando lo conté, solo recibimos un puro de los monitores.

Esa tarde ya estaba todo olvidado.

Por supuesto, no fuimos a buscar el tronco.

Feliz fin de semana y cuidado en la montaña.

jueves, junio 07, 2007

¿Por qué no sonríe la gente?



Me encanta mirar las caras de las personas. Siempre cuando camino por la calle, me gusta mirar las caras. Una por si conociera a la persona, pero dos, y más importante, por ver su expresión. Generalmente suele ser más divertido cuando miras a niños. Siempre te pueden sorprender con alguna tontería, o simplemente, se les queda esa cara de empanados que te hace reír tanto…

Últimamente, cuando voy al trabajo, me he dado cuenta de que la gente no sonríe. Es súper difícil ver a alguien sonreír por las mañanas. Supongo que la razón es clara, sueño, o simplemente, preferirían quedarse acostaditos en su casa sin tener que salir a luchar en esta maldita jungla de asfalto.
Cuando voy a trabajar, me cruzo con varias madres que llevan a sus hijos al cole. Muchos de esos niños nunca los veo sonreír, y eso me preocupa un poco más. En mi grupo scout, felicito a las madres que tienen niños que sus hijos se comportan como tal, como niños. Que no tienen vergüenza de jugar a juegos donde hagan el ridículo, e incluso, te pidan esos juegos. Es genial ver a un niño sonreir.


Y me doy cuenta, por que a mi también me cuesta sonreír. Es decir, puedo hacerlo, pero por desgracia, últimamente no me sale instintivamente. Tengo que pensarlo. Creo que son épocas. Dentro de poco llegará el verano, la playita, las vacaciones, habré entregado mi trabajo y pum!! A reír todos los días (aunque como dice el Xino: “no esperes a ser feliz mañana…”).

Yo creo que la gente no ríe por que espera a tener un día redondo. Espera a que alguien les haga reír. Esperan que alguien les dé la palmadita en la espalda por lo bien que se han portado. Pues mal. No debemos esperar recompensas, o yo, al menos, pienso así.


Un abrazo a todos.

miércoles, junio 06, 2007

Mi oración.

Como le dije a mayhem que escribiera lo que le diera la real gana, y creo que no hay mejor manera de explicar algo que con el ejemplo, voy ha hacer lo que se espera. Que escriba lo que me salga de las narices.

Quiero hablar sobre mi oración.
No tengo una manera de definir mis creencias religiosas. Llegué a una edad en la que creer en la iglesia católica, se me hacía infumable (no puedo pertenecer a un “colectivo” que piense que los homosexuales son enfermos, o simplemente que prohíban el uso de métodos anticonceptivos…).
Descartado el catolicismo y después de dar una par de vueltas por el mundo, me acogí a lo que mas cerca tenía.
En los Scouts a los que pertenezco, son aconfesionales, pero hacemos una oración. Una oración general. Es esa mi oración. Es la oración que recuerdo y recito cuando necesito algo de ayuda moral, por así decirlo. Y me va muy bien.
Cuando digo mi oración, tengo que pensar bien cada palabra. Si no, está mal dicha y tengo que volver a empezar.
Pues bien, esta es mi oración, y una breve explicación de lo que yo entiendo por cada párrafo:

Señor

Enséñame a ser generoso

(Generoso en todos los aspectos, no solo en el aspecto material. Decir una palabra bonita a una mujer mayor por las mañanas para alegrarle el día, también es ser generoso)

A servirte como te mereces
(Bueno, mi manera de ver el servicio hacia díos, es siendo fiel a mis valores, y mi manera de pensar. Creo que “mi dios” no busca mucho más)

A dar sin medida
(Sobre todo dar amor. No creo que la oración se refiera a algo material)

A trabajar sin descanso
(no debes dejar de buscar la paz en ningún momento. Si te derrumbas, volver a levantarte. Como decía mi colega el xino: “no esperes encontrar la felicidad mañana, búscala ahora mismo”)

A combatir sin miedo a las heridas
(lucha sin miedo, sin dudas)

Y a no buscar más recompensa
(olvida las recompensas. Debemos hacer el trabajo bien hecho, sin esperar recompensa)

Que saber que hago en tu santa voluntad
(que encontrar mi camino hacia la felicidad)

Amen.


Espero no haberos rallado.
Un abrazo con muchos mimitos.

martes, junio 05, 2007

Niños…



Muchisimo trabajo, y para colmo, cuando acabo el trabajo del día, se me cuelga el ordenador y en lugar de irme a casa, me tengo que quedar 1 hora y media más del último trabajo que no había guardado… casi me muero.

Bueno, da igual. Os cuento algo gracioso que me ocurrió, hace unos domingos en mi piso.
Resulta que un coleguita me dejo el comic de 300 (gracias Raúl, se salió). Estaba tranquilamente leyendo acostado en la cama cuando oigo unas risas por la ventana, pero cuando miro, no había nadie. Eran risas de niños…
Sigo leyendo, y las vuelvo a escuchar.
Ahora si, les pillé. Dos niñas de unos 7 años se ríen de no se de que…
Como se dan cuenta que les he pillado, se esconden deprisa.

Como quiero leer el comic tranquilo me voy al salón.
Pero estoy súper incomodo en el sofá y me vuelvo a la cama.
Que curioso que cuando vuelvo las niñas han dejado una nota. Han hecho una nota con forma de avión de papel y me la tiraron por la ventana.
Atención por que no sabía si reir, flipar…
Esta es la nota.




Yo a su edad no hacía esas cosas.
A este ritmo, creo que la guerra de sexo se habrá igualado por completo.
Un saludo grandote para las dos nanas (las cuales no hice ni caso para no rallarles la cabeza…).