ROSQUILLETA en Barcelona

jueves, diciembre 13, 2007

Se acabó la presión… al menos por un tiempo.

Pero me encuentro muy contento, ya que no ha supuesto un gran quebradero de cabeza. Fue algo parecido a lo que hablé hace unos días. El estar en calma. No en la cresta de la ola, pero tampoco abajo. Más bien por el medio, tirando hacia arriba…

Ahora vuelvo a estar más tranquilo y descansado ya que el examen salió bien.
Tengo mucho trabajo pero no tengo estrés. Y eso es genial.

Como ya dije, este finde me voy de pateo con muy buena compañía. Respiraré aire puro, y sentiré el frío en mi cara. Tengo ganas de ver como serán las vistas en esas montañas. Tengo ganas de caminar tranquilo por el monte. Por un suelo que no sea asfaltado. Respirar el aroma de los árboles y escuchar el sonido del bosque. Solo estar tranquilo, escuchando el sonido del bosque. Que ganas tengo…


Os dejo una foto del magnífico Clan, junto con el fantástico liebre, que me acompañó en la ruta del domingo pasado.
Un abrazo y tranquilos, que ya es jueves…

martes, diciembre 11, 2007

Pateo por Utiel el domingo

Que si alguien se apunta que me avise.

El domingo tempranito, para Utiel. Vamos a ir Al PR 117.3
Os dejo el enlace aquí para quien quiera info.

PRV 117.3

Un abrazote!!

lunes, diciembre 10, 2007

Examen del DEA

El jueves tengo el examen del DEA, así que estaré un poco más ausente.

Y algo que me hace estar contento, es por que ya empiezo a ver el final del camino…


Un brazo y feliz semana.

miércoles, diciembre 05, 2007

Niños



Lo genial de los pequeñajos, es que solo con ser ellos mismos, nos dejan alucinados.

No se vosotros, pero a mi, eso me lleva a pensar a que no hay que hacer grandes cosas para hacer felices a los demás, y así, ser tu mismo feliz. Solo ser tu, sin complejos.

Los pequeños no tienen ningún filtro con que mirar a la vida. Haber si nos quitamos unos cuantos.

Que paséis un feliz puente. Disfrutar al máximo, pero no haciendo grandes cosas… si no, pequeñas cosas maravillosas…

Un calido abrazo

martes, diciembre 04, 2007

Recomponiendo

Aunque empiezo la semana un poco cansado, me motiva la idea de que termine pronto. Bendito puente de diciembre…

Aprovecharé para descansar, comprar la cuerda de la guitarra que se me rompió, leer tranquilo por las mañanas, ver a mis padres,… en definitiva recuperarme un poquillo.
No me apetece salir. Realmente solo me apetece estar tranquilo con Xara. Ir a cine, pasear y movidas así. Eso no quita que no tenga ilusión por la ruta del domingo con el Clan (mis chicos de los scouts).

Y para empezar la semana, contaré un cuento. Algo cortito y con un mensaje facilillo. El cuento de la sopa de ganso.

Un día un viajante, caminando por el bosque se le hizo de noche. Busco un sitio donde dormir, y afortunadamente encontró una casa. Allí pidió ayuda, y el dueño de la casa, que era un hombre muy amable y bondadoso, le ofreció cobijo y una buena y contundente sopa. Una sopa de ganso.
A la mañana siguiente el viajante le agradeció al dueño de la casa y se marchó.
Cuando este viajante se encontró con otros amigos viajantes, no pudo impedir, contar la bondad de este hombre, y esto hizo que muchos se dirigieran hacia esta casa.

Pronto el hombre de la casa comenzó a reunir una o dos personas a la semana.
Al cabo de un mes uno de los viajeros preguntó al hombre de la casa:

- disculpe señor, gracias por el ofrecimiento de la casa, pero esta sopa… ¿parece agua?
- De la misma manera que usted es amigo, del amigo, del amigo, del amigo del primer viajante que pasó por aquí. Esta sopa es el caldo, del caldo, del caldo de la sopa de ganso que a él le puse.

viernes, noviembre 30, 2007

Silencio

Esta mañana vi a una pareja que caminaban juntos. Estuvieron un buen rato delante mío. Un chico y una chica normales.
Recuerdo que ella se reía un montón y recordé la película de días de fútbol, en la que decía que tenías que encontrar a alguien en tu vida que te hiciera reír…

Lo genial del tema, es que sin saber cuando se quedaron callados. Y así se quedaron durante el resto del camino. Trabajaban en el mismo edificio que yo, y como iban al mismo paso que yo, pude comprobar que el silencio no era incómodo. Era un silencio genial. Tranquilos, uno al lado del otro. Sin prisa, sin tener nada que decir.

Hacia un montón de frío, pero ellos se cogían por tan solo alguno de sus dedos. No estaban incómodos, o si lo estaban, no lo aparentaban.

Llegaron antes que yo. Ella abrió la puerta y dejó pasar a su compañero, luego me regaló una sonrisa y me ofreció sujetar la puerta mientras yo pasaba. Le devolví la sonrisa, sabía que entendería la sonrisa (un gracias, pero algo más profundo que con palabras). Y luego cada cual se fue a su trabajo.

Recuerdo esta chica de la carrera. Era una chica muy guapa. Mogollón de tíos iban detrás de ella. Muchos bastante imbéciles, pero era tan buena persona, que no les decía que se marcharan, así que al final se quedó rodeada de idiotas y así se olvido esta chiquilla.

Él, un chico bastante feillo. Un tío normal, algo alternativo. Él no era un imbecil.


Me alegré mucho al darme cuenta de que al final, las buenas personas se encuentran, y pueden estar tan a gusto como ellos.


Un gran abrazo y feliz finde.