ROSQUILLETA en Barcelona

jueves, enero 25, 2007

Como animar mi día…

Imprescindible poner la música para entender del todo el significado del post.


Como no. Si he de elegir un artista para empezar un día cojonudo, para mi esta claro… Aretha Franklin. Desde que la descubrí (por desgracia no fue con uno de sus discos, si no, en alguna película que utiliza sus canciones como bandas sonoras…), no he parado de escucharla, pero otro día hablaré de ella…

Como empezar un buen día.
Yo me ayudaría con una buena noticia. Pero no es la tónica de este post. La idea es como conseguir que un día sea cojonudo. OK. Mi día cojonudo empieza por:
Una canción de Aretha Franklin despertándome (casi cualquiera de ella me vale)…
En seguida un buen vaso de zumo, y cuando no bebo… canto la canción…
Voy a la ducha rápidamente (necesito recuperar el calorcito de las sabanas…)
Y ahora si, tranquilo…
Cremita hidratante…
Un buen afeitado…
Un súper desayuno de tostadas con miel y mi tazón de medio litro de leche con cacao…
Calzoncillos chulos…
Pantalones cómodos…
La camiseta que te sienta genial…
Y algo abrigado, que aun hace frío en la calle…

Poco mas…
Mentiría si no dijera que la mejor manera de despertarme es con un beso de mi chica, pero el post esta pensado para que lo podáis probar todos…

Un saludo grandote…

(Dedicado a odiosa…)

miércoles, enero 24, 2007

Pequeñito



Cada vez que toco un poco fondo, cada vez que el tiempo vuela…
(Espero que sea esta canción, por que no puedo escucharla…)

Saliendo del curro a las tantas. Todo cerrado, recordé que no tenía nada de fruta. Joder, me molesta no tener fruta. Una cosa es que no la coma, pero si no hay seguro que no la como. Y me mola que haya, me gusta obligarme (será por que me estoy volviendo mayor y pienso mas en mi salud… no se.)
Llovía que flipas, ya era súper oscuro, y como no tengo nada que hacer mientras volvía, pues me iba fijando en los establecimientos ya que no conozco muy bien la zona donde vivo y siempre me puede ser útil saber donde hay una tienda de regalos movidas así. Nunca pensé queme encontraría una frutería abierta, pero así fue. Allí dentro que entré. Por extraño que parezca, había mas gente, pero bueno. Como me daba igual una fruta que otra, me puse a dar una vuelta por la tienda y allí, entre los plátanos y los kiwis, allí estaba.
Tenía la cara redondita y nada mas verme, abrió aun más los ojos. Yo no soy un tío muy alto, pero claro, para un nano de 1 año y pico si. Que ojos. El estaba comiendo una pera sentado en el suelo. Por su cara estaba esparcida más de la mitad de la pera, y la otra mitad aún la tenía esparcida en las manos.
Le sonreí, siempre me han gustado los niños, y el me devolvió la sonrisa. Entonces me ofreció su pera. Aun nadie le había dicho que no debía sonreírle a los extraños, ni interactuar con ellos. Decididamente compre peras.
De camino a mi casa no podía quitarme la sonrisa que me transmitió ese pequeñito, blandito y puro.

martes, enero 23, 2007

Hasta el cuello

Bueno, la verdad es que ahora llevo una temporada que estoy trabajando mucho. Tal vez demasiado, pero bueno, espero que seas para bien.
No quería dejar de escribir, y ahora, aunque esté entre medida y medida, en este oscuro laboratorio (bueno, no tan oscuro, pero queda mejor así…) quería contaros dos cosillas.
La primera y mas importante, una frase que no recuerdo donde la he oído, pero es algo así como…:
No esperes a ser feliz mañana. Busca ser feliz ahora mismo.

Creo que se sale. Es algo así como el carpe diem. Y vosotros direis que eso ya está mas visto que el tebeo, pero la verdad, escucho a un montón de gente diciendo:
- pues cuando me jubile…
- pues cuando me compre el coche…
- pues cuando me case…
- pues cuando la pille…
- pues cuando deje de ser virgen…
- …

Que queréis que os diga… si estuviera tan claro, la gente no esperaría a que sucediera una cosa, para poder ser feliz. Yo también cometo el mismo fallo, que conste…

Y lo otro que quería hablar es sobre el tabaco. Esta mañana, cuando iba a trabajar, hacía un frío para fliparlo. Yo, como iba caminando, llevaba el gorro, los guantes y la bufanda, y aun tenía frío… el caso es que pude ver como un hombre en un balcón, con un simple batín “disfrutaba” de un calido cigarro. Joder que ganas, pense…
Y cinco minutos mas tarde, veía como una madre de familia llevaba a su niña a clase. No tendría mas de 9 años. Iba ene. Asiento del copiloto y la madre disfrutaba de su cigarro con las ventanas completamente subidas… algo muy sano para la niña.
Yo también fumo. Soy fumador ocasional. Me paso un mes sin fumar y luego salgo de fiesta y están fumando y me apetece fumar (solemne idiotez, lo se…).
Pero por favor, pensemos si esos comportamientos son coherentes. Podría estar horas hablando de esto, pero no puedo, tengo un montón de trabajo. Aprovecho para deciros que siento no poder leeros, que me encanta leeros, pero que ahora voy a piñon…
Un besazo fuerte, con un buen puñado de mimitos
Cuando pueda escribo.

jueves, enero 18, 2007

Quien quiere ser un niño perdido?

Atención!!!, shissss… es un secreto…





Atención!!! Peter Pan, esta buscando un grupo de niños perdidos que se apunte a una pequeña o gran aventura…
El lugar,… cerca de las tierras de Teruel
La fecha esta todavía por determinar, dependemos de cuando Peter Pan consiga unos polvos de campanilla…
Aceptamos a todos los niños. Si no son perdidos, nosotros los perderemos. Los perderemos por un mar de fantasía, y de noches estrelladas.
Si tu, tranquilo, solo necesitamos una pequeña parte de tu corazoncito para que te apuntes a esta aventura. ¿A que esperas?
De momento ya somos unos cuantos:
- Peter Pan
- Odiosa
- Joana
- Erotika
- Gotardo
- MayHem
- Rosquilleta

- la chica de rosquilleta
- …

El viaje se hará, contigo y sin ti. Prefieres que te lo contemos o prefieres contárselo tu mismo a tus nietos…
Solo te aseguro paisajes de mágia…

martes, enero 16, 2007

¡¡¿¿Cuándo llegamos???!!

Una de las míticas frases cuando andas por la montaña, es: ¿¿cuando llegamos??.
Gracias al hispano, se me ocurrió escribir este post. Uno que hablara de: el por que subimos una montaña.

Cuando iba al instituto, mi profesor de filosofía decía que solo la gente baja de valores subía montañas. Gente con un alto grado de inmadurez mental, que necesita sentirse superior venciendo a la montaña.
Antes de que os pongáis a gritar, dejarme decir, que gracias a las cientos de intervenciones, me gané una sobresaliente en esa asignatura, aunque no conseguí convencerle…
Desde entonces, cuando voy a un refugio de montaña, busco el diario del refugio (es una especie de librillo, donde las personas que han pasado por allí, escriben lo que quieren,… generalmente algo relacionado con la montaña, claro.), allí escribo, que aunque mi profesor de filosofía decía semejantes barbaridades, yo he descubierto, que la montaña es un lugar precioso para conocerte a ti mismo.
Cuando subes una montaña, no luchas contra ella, te unes a ella. Por descontado, que si la montaña no quiere que subas, descuida que tú no subes. Para mi es una relación de respeto. Al subir la montaña, te permite tanto disfrutar del paisaje, como del camino.

Y cuando digo del camino, es algo que me costó mucho tiempo entender. Desde pequeño hacía montaña. No entendí por que me gustaba pegarme tales palizones. ¿Por qué me gustaba pasar sed, hambre, cansancio, ampollas,…? No lo entendía.
Aun no tengo una respuesta clara. Se que hacer el camino, los descansos, disfrutar del aire puro, los paisajes, sentir la tierra bajo mis pies (y no esta jodida selva de asfalto), llevar todo lo que necesito bajo mis hombros, me hace sentir bien.
Me ayuda a conocer mis limitaciones tanto mentales como físicas.
Pues que no piense la gente que solo necesitas fuerza física para subir…
Es bueno para mi, y cuando puedo, me escapo a como yo digo: “dormir bajo las estrellas…”
Un saludo.

lunes, enero 15, 2007

¿pero que te ha pasado?

Tenía pensado titular este post como: “2 meses para 15 minutos”.
(Aunque no fueron exactamente 2 meses, poco le faltó…) pero he preferido titularla con las primeras palabras en español que recibí cuando acabé la charla: “¿pero que te ha pasado?”…

El viaje a Berlín estuvo bien. Llegamos, nos ubicamos en un hotel y fuimos a cenar a un Italiano donde por 15 pavos me comí un entrecot con una “hefe bier” (para mi la mejor cerveza…), una sopa, ensalada y de postre un tiramisú, que izo que todo fuera barato…
Nos fuimos a la habitación a descansar y practicar un poco. El ensayo no me salió mal, de hecho me acosté contento.
Al día siguiente, después de un gran desayuno, comenzaron las charlas. A medida que se desarrollaba la mañana, me di cuenta de que el nivel era altísimo. Excepto un pobre franchute, el resto, eran buenísimos.
Nos invitaron a comer en la cafetería de la universidad. Comimos súper bien, pero no comí demasiado, pues quería estar preparado…
Por la tarde, mi charla era la segunda. Durante la primera, sentado en mi butaca, estuve haciendo respiraciones, pues quería estar tranquilo…
Cuando me llamaron salí e hice esto:

(En el video no sale todo lo que fue…)
No me salio mal, tampoco genial, pero personalmente y a toro pasado, pienso que estaba decente…
Me hicieron dos preguntas. Una me la preguntó tres veces, pero al final, pude responderle. LA otra fue mas surrealista. El tío empezó ha hablarme. No entendía nada, hasta que solo interpreté una palabra: “…temperature…”. No sabía qu eme había preguntado pero me la jugué. Le dije que en mis medidas no tenía variaciones de temperatura, y lo más grande fue que acerté.
No me hicieron más preguntas. Terminé y me senté. Fue hay donde empezó mi depresión…
Nada, mas sentarme mi jefa me dijo:
- ¿Pero que te ha pasado?
- Ufff… no se, supongo que me he puesto nervioso…-contesté.

El resto de comentarios por parte de mis compañeros fueron del mismo estilo:
- Bueno, Ya está.
O:
- Es que te has metido en un berenjenal…
O:
- Ahora me doy cuenta de lo importante que son los idiomas- pues el que lo dijo hablaba dos perfectamente…

Total que después de todas esas palabras de “apoyo”, no me quedaba mas que buscar una alta escalera y tirarme cabeza abajo.
La busqué, pero pensé que sería mejor irme al baño. Me metí dentro de uno y allí estuve durante unos minutos. No podía llorar, no se por que, pero quería morirme. Joder solo necesitaba que alguien me diera, una minuscula palmadita en la espalda. Algo así como… “no te preocupes, es normal, es la primera…”. Pero ni eso.
Esa noche había una cena de congreso, pero yo preferí quedar con unos amiguetes que tengo en Berlín. Son estos:

Lo pasamos genial. Estuvimos en sitios geniales. Y aunque consiguieron que me olvidara por completo del congreso, cuando me acosté, aun seguía pensando en la charla.


Solo por la mañana, cuando me levanté y me estaba duchando… entonces pude llorar.
Lloré durante unos minutos. En ese momento dejaba de lado todo ese mal estar y por fin entendía que era la primera charla y que no había pasado nada.
Llegué a la conclusión de que si la charla hubiera sido una carrera de coches, yo llevaba un Ford fiesta tuneado. Un buen coche. Yo hice mi carrera, y estoy orgulloso de ello. Además estoy convencido de que la gente entendió mi inglés. El problema fue que el resto de gente corría en Ferraris y porches… y es por que había mucha diferencia de nivel. Pero mi charla no estubo mal. Hice lo que pude para ser mi primera charla.

El resto del viaje ya estaba bien y dimos una vuelta por Berlín, y aquí están las fotos:
Un saludo enorme.