El domingo por la tarde, no tenía nada especial que hacer… ya había limpiado el comedor (lo que me tocaba esta semana) y decidí probar unas canastas de baloncesto que hay a pocos metros de mi casa.
El sitio es un parquecito bastante sencillo rodeado de pinos. Un lugar tranquilo. Para mi era perfecto, por que hiba solo, a practicar un poco y pasar el rato. Además así puedes pensar tranquilo.
Evidentemente, como son fallas, no caí en que debía de haber una pequeña congregación de niños tirando todo tipo de petardos. Así fue. Como estuve dos horas, hubo un momento que se les acabaron los petardos y me dejaron tranquilo.
El caso es que durante ese tiempo, a uno de los niños apuntó en mala dirección y en lugar de tirar el petardo a un césped, se lo tiró a otro nano. Yo acudí en seguida cuando lo oí llorar. Solo tenía un quemazo, pero no falto una buena bronca por parte de la abuela a los demás niños (cuando su niño había sido el más problemático).
La gente que no conoce las fallas, o simplemente no las ha vivido de niño, le costará entender lo que voy a explicar.
Nunca me gustaron los petardos, pero cuando era pequeño, todo los niños tiraban petardos, así que alguno tiré.
No creáis que el interés de tirar un petardo es exclusivamente el ruido. Con 10 años hay muchas otras cosas. Desde ponerlo dentro de una caca de perro (consecuencias lamentables…), hasta el simple hecho de llevar en tu bolsillo un mechero…
Te inventar de todo con los petardos. Están las típicas locuras de meter un petardo dentro de una lata de coca cola, o muchísimo mas peligroso aun (no lo hagáis nunca), dentro de una botella de cristal.
Están las típicas salidas,
Los borrachos,
Los carpinteros,
Y los mas y típicos…: “los masclets”
Bueno, no soy un experto, pero debo decir, que dependen de lo que te cuesten, es decir, en mi época habían masclets de duro, de 10 pesetas, de 15 pesetas, …
Así dependía del dinero que tuvieras y de lo que querías hacer. Por que podías comprar el mas grande que te vendieran, pero una vez lo tirabas… ya no tenias nada que hacer en toda la tarde, mas que buscar por el suelo si quedaba alguno sin explotar…
Recuerdo una tarde que fui con un coleguita a comprar el masclet más grande que he visto en toda mi vida. Ya debíamos tener 16 años…
Al entrar en un pequeño quiosco, el tendero ni nos preguntó, ya sabía lo que buscábamos (mi amigo ya había hablado con el anteriormente…). No se cuanto costo, creo que costaba unas 250 pesetas…
Fijaos si era grande que tenía el manual de instrucciones en el propio petardo.
La mecha era especial, acababan de salir las mechas “retardantes”…
El tendero nos lo envolvió y no nos dijo nada.
Le pagó mi amigo (compró dos) y nos fuimos.
Ahora solo faltaba saber donde y cuando tirarlos.
La verdad, ahora que lo pienso, ese tendero era un poco cabrón, pues aquello que teníamos entre manos, era toda un arma.
El primero lo tiramos en mitad de un césped, en la plaza de Canovas de valencia.
Recuerdo que el estruendo fue tan grande que comenzaron a saltar las alarmas de todos los coches de alrededor. Fue brutal. Además y conocíamos el tiempo que tardaba en explotar desde que lo encendíamos hasta que explotaba.
Estuvimos el resto de la noche pensado donde tirar el segundo petardo, hasta que las hormonas nos vencieron. Vinieron unas amigas nuestras y como tontos les hicimos caso. Dentro de una simple caja de cartón. Algo así como una caja de zapatos.
Estubo bien, de la caja no quedo nada, se evaporó, pero nos pasamos el resto de la noche que hubiera pasado encualquier otro sitio.
En definitiva un peligro…
Espero que la gente tenga cuidado
Y que los tenderos cabrones no vendan petardos de adultos a los niños.
Feliz semana
lunes, marzo 05, 2007
viernes, marzo 02, 2007
Dedicado a Scarlett
Cuando leí este post, en el blog de Sweet Scarlet me animó a copiar este poema, del cual no se ni el autor. Me lo regaló la madre de un muy buen amigo.
Espero que os guste.
Reír es arriesgarse a parecer loco,
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental
Ofrecerse es correr el riesgo de implicarse
Exponer las ideas o los sueños en público es arriesgarse a perderlos
Amar es arriesgarse a no ser amado
Vivir es arriesgarse a morir
Esperar es correr el riesgo de desesperarse
Intentarlo es arriesgarse a fallar.
Pero tenemos que arriesgarnos
porque el mayor fracaso de la vida es no arriesgar nada
Evitarán el sufrimiento pero simplemente
no pueden ni aprender, ni sentir, ni cambiar, ni crecer,
ni amar, ni aún vivir.
Solo aquellos que se arriesgan se les puede llamar LIBRES.
Buen fin de semana.
Espero que os guste.
Reír es arriesgarse a parecer loco,
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental
Ofrecerse es correr el riesgo de implicarse
Exponer las ideas o los sueños en público es arriesgarse a perderlos
Amar es arriesgarse a no ser amado
Vivir es arriesgarse a morir
Esperar es correr el riesgo de desesperarse
Intentarlo es arriesgarse a fallar.
Pero tenemos que arriesgarnos
porque el mayor fracaso de la vida es no arriesgar nada
Evitarán el sufrimiento pero simplemente
no pueden ni aprender, ni sentir, ni cambiar, ni crecer,
ni amar, ni aún vivir.
Solo aquellos que se arriesgan se les puede llamar LIBRES.
Buen fin de semana.
jueves, marzo 01, 2007
El final de días de fútbol
Aviso: Aquellos que no hayan visto la película, no quiero jorobarles el final. En este post, necesito hablar del final, así que si no la has visto y no quieres saber como termina deja de leer, por que la destripo por completo…
Afortunadamente, mis compañeros no me la destriparon (es decir, no me contaron el final…). Una película genial.
Por cosas del destino, no había tenido tiempo de ir al cine, y tampoco la había cogido del videoclub. Afortunadamente, la sesión de “los miércoles cine” en mi piso me va genial y puedo ponerme al día.
Es una película que merece la pena. Pero debido al final, aunque parezca increíble, me costó dormir.
Resulta, como ya sabéis, que Alberto Sanjuán (pedazo actorazos todos…), esta enamorado hasta las trancas de Natalia Verbeke. Son pareja (si se les
puede decir a eso pareja), y ella pasa de el en toda la película. Le pone los cuernos y desde mi punto de vista se porta como una cerd…
Alberto, que está pisado como una uva en el trabajo, decide pedirle matrimonio y ella lo rechaza y le dice que está enamorada de otro. Genial, que haga su vida.
Pero resulta, que cuando este empieza a ser feliz, decide mandar a la mierda su trabajo, empieza a no titubear al hablar, y en definitiva a ser feliz Junto a la actriz pilar castro… aparece de nuevo arrepentida Natalia y le pide que se case.
Personalmente, viendo como de feliz era el chaval con Pilar,
me parece una solemne equivocación, cuando este decide volver con su antigua novia.
No tengo nada en contra de la ex, creo que a cada persona hay que medirla por un patrón diferente, ya que no todos somos iguales, y no creo que el rencor conduzca a ningún sitio. Pero (palabra que odio), para haber terminado bien, este tío tenía que haberse arriesgado y haber sido feliz con Pilar. Natalia no le dio más que disgustos.
Bueno, si, es verdad, soy un amante de los finales felices, y deseaba reivindicarlo…
Un saludo enorme.
Afortunadamente, mis compañeros no me la destriparon (es decir, no me contaron el final…). Una película genial.
Por cosas del destino, no había tenido tiempo de ir al cine, y tampoco la había cogido del videoclub. Afortunadamente, la sesión de “los miércoles cine” en mi piso me va genial y puedo ponerme al día.

Es una película que merece la pena. Pero debido al final, aunque parezca increíble, me costó dormir.

Resulta, como ya sabéis, que Alberto Sanjuán (pedazo actorazos todos…), esta enamorado hasta las trancas de Natalia Verbeke. Son pareja (si se les
puede decir a eso pareja), y ella pasa de el en toda la película. Le pone los cuernos y desde mi punto de vista se porta como una cerd…Alberto, que está pisado como una uva en el trabajo, decide pedirle matrimonio y ella lo rechaza y le dice que está enamorada de otro. Genial, que haga su vida.
Pero resulta, que cuando este empieza a ser feliz, decide mandar a la mierda su trabajo, empieza a no titubear al hablar, y en definitiva a ser feliz Junto a la actriz pilar castro… aparece de nuevo arrepentida Natalia y le pide que se case.
Personalmente, viendo como de feliz era el chaval con Pilar,
me parece una solemne equivocación, cuando este decide volver con su antigua novia.No tengo nada en contra de la ex, creo que a cada persona hay que medirla por un patrón diferente, ya que no todos somos iguales, y no creo que el rencor conduzca a ningún sitio. Pero (palabra que odio), para haber terminado bien, este tío tenía que haberse arriesgado y haber sido feliz con Pilar. Natalia no le dio más que disgustos.
Bueno, si, es verdad, soy un amante de los finales felices, y deseaba reivindicarlo…
Un saludo enorme.
miércoles, febrero 28, 2007
Un caluroso homenaje a unos grandes amigos
Algunos de ellos incluso me leen.
El viernes, tras previa kdd desde hacía unos días quedamos en la plaza de la virgen, unos amigos de casi ya toda una vida.
Es algo así como una pequeña reunión de club de los poetas muertos (pero sin poemas). Nos juntamos una vez a las mil. Nunca estamos todos, pero la manera de saludarnos es con un abrazo “de los buenos”, y dos grandes besos.
No importa la edad (aunque los viejos cocodrilos, esta vez no vinieron…) los saludos son calurosos.
El viernes, tras previa kdd desde hacía unos días quedamos en la plaza de la virgen, unos amigos de casi ya toda una vida.
Es algo así como una pequeña reunión de club de los poetas muertos (pero sin poemas). Nos juntamos una vez a las mil. Nunca estamos todos, pero la manera de saludarnos es con un abrazo “de los buenos”, y dos grandes besos.
No importa la edad (aunque los viejos cocodrilos, esta vez no vinieron…) los saludos son calurosos.

Lo mejor… No hay miedo.
Podemos decir lo que queramos, por que no hay miedo.
Ya he hablado muchas veces de gente que hay en mí alrededor que transmite paz. Entonces esto es como un sumidero de paz.
Fuimos a un sitio tranquilo, y allí conseguimos (como muy dice el hispano) hablar, como si nos viéramos todos los días.


No importa si alguien se queda absorto escuchando la melodía de una pianista que había en el local, pues el silencio es una sabia respuesta si no has de decir nada.
De verdad que os quiero mogollón.
Es genial tener un grupo de amigos así.
La liante de esta reunión, la cariñosa Paula.

Gracias por hacernos encontrar una vez más.
lunes, febrero 26, 2007
miércoles, febrero 21, 2007
serpiente
Como hoy no tengo mucho tiempo, contaré un cuento.
He escogido este cuento por varias razones:
Una, por que pasada esta época de cascarrabias, deseaba contar a la gente por que no se puede ir haciendo daño a la gente (aunque muchas personas, piensan que es la mejor manera de ir por el mundo…).
La otra, bueno, la otra es una duda que tengo, pero os la pregunto al acabar el cuento.
La serpiente.
Hace muchos años, en un pueblecito perdido en las montañas, había un camino que conducía a una fuente. El agua de la fuente era clara y limpia, y los aldeanos del lugar, irían a la fuente, si no fuera por que en mitad del camino vivía una serpiente. Está serpiente atacaba a toda persona que apareciese por allí, y por ello la gente le tenía mucho miedo.
Un buen día apareció por allí un hombre de paz. Desconociendo la ubicación de esta serpiente, y guiado por sus instintos, eligió este camino. Efectivamente, en cuando la serpiente oyó ruido, salió de su escondite y apunto estuvo de morder al anciano, si no fuera por que este envió todo su amor hacia la serpiente.
Entonces el hombre de paz, le preguntó a al serpiente:
- ¿como es que has intentado atacarme?
- Lo siento, pero tengo miedo de que la gente me ataque a mí.
- Olvídate de eso y vive en paz. Si no nunca encontrarás el amor.
Y así lo hizo. Prometió al anciano, no volver a morder nunca a nadie.
Al cabo de un tiempo, casualmente el anciano volvió a pasar por el mismo camino. Y efectivamente se alegro de encontrar a su amiga la serpiente. De lo que no se alegró fue de su estado, pues estaba toda magullada y llena de golpes.
- ¿pero que te ha pasado? – le preguntó el anciano.
- Pues que todo el pueblo sabe que ya no muerdo, y me dedico a la búsqueda de la felicidad y resulta que ahora todo el mundo quiere pegarme…
El anciano sonrió…
- joven serpiente, recuerda que yo te dije que no mordieras a la gente, no que no les pudieras enseñar los dientes.

Bueno, espero que os haya gustado.
Mi duda, es donde está el límite. Es decir, hay un refrán que dice que “a los lobos con palos”, pues bien, ¿cuando enseñas los dientes y cuando has de morder?
Un saludo grande.
He escogido este cuento por varias razones:
Una, por que pasada esta época de cascarrabias, deseaba contar a la gente por que no se puede ir haciendo daño a la gente (aunque muchas personas, piensan que es la mejor manera de ir por el mundo…).
La otra, bueno, la otra es una duda que tengo, pero os la pregunto al acabar el cuento.
La serpiente.
Hace muchos años, en un pueblecito perdido en las montañas, había un camino que conducía a una fuente. El agua de la fuente era clara y limpia, y los aldeanos del lugar, irían a la fuente, si no fuera por que en mitad del camino vivía una serpiente. Está serpiente atacaba a toda persona que apareciese por allí, y por ello la gente le tenía mucho miedo.
Un buen día apareció por allí un hombre de paz. Desconociendo la ubicación de esta serpiente, y guiado por sus instintos, eligió este camino. Efectivamente, en cuando la serpiente oyó ruido, salió de su escondite y apunto estuvo de morder al anciano, si no fuera por que este envió todo su amor hacia la serpiente.
Entonces el hombre de paz, le preguntó a al serpiente:
- ¿como es que has intentado atacarme?
- Lo siento, pero tengo miedo de que la gente me ataque a mí.
- Olvídate de eso y vive en paz. Si no nunca encontrarás el amor.
Y así lo hizo. Prometió al anciano, no volver a morder nunca a nadie.
Al cabo de un tiempo, casualmente el anciano volvió a pasar por el mismo camino. Y efectivamente se alegro de encontrar a su amiga la serpiente. De lo que no se alegró fue de su estado, pues estaba toda magullada y llena de golpes.
- ¿pero que te ha pasado? – le preguntó el anciano.
- Pues que todo el pueblo sabe que ya no muerdo, y me dedico a la búsqueda de la felicidad y resulta que ahora todo el mundo quiere pegarme…
El anciano sonrió…
- joven serpiente, recuerda que yo te dije que no mordieras a la gente, no que no les pudieras enseñar los dientes.

Bueno, espero que os haya gustado.
Mi duda, es donde está el límite. Es decir, hay un refrán que dice que “a los lobos con palos”, pues bien, ¿cuando enseñas los dientes y cuando has de morder?
Un saludo grande.
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