ROSQUILLETA en Barcelona

lunes, enero 25, 2010

Eternamente joven, eternamente opositor

Voy a una academia para preparar oposiciones. En esta islita no hay muchos sitios donde prepararte, así que el único grupo que he encontrado es mixto, de primaria y secundaria. Al grupo viene una mujer de primaria que sacó la plaza el año pasado y viene a que le den consejos sobre como hacer la tutorización del primer año. Esta mujer tiene 50 y largos años. Me contó (habla mogollón), que ha trabajado toda su vida en un colegio limpiando. Siempre había querido ser profesora. Cuando tubo a sus hijos fuera de casa, se decidió. Sacó magisterio, y a los dos años, sacó la plaza. Ahora, la mujer está super feliz por que consiguió lo que quería.

Me sorprendió mucho su ímpetu, y como una persona real, luchando por sus sueños, consigue lo que desea. Independientemente de la edad. Una mujer genial.
Así que ánimo a todos aquellos opositores. esta mujer lo consiguió con 50 y tantos, y aunque fue tan tarde... le compensó.

Un cálido abrazo, hoy a todos los opositores.

sábado, enero 23, 2010

preguntas absurdas...

Absolutamente real:

Me preguntan en un examen:

- ¿a que día estamos?
- a 22 de enero...
- ¿y que ponemos en evaluación?
- segunda evaluación...
- ¿y en calificación?
- ... - En primero de la ESO son bastante inocentes- Bueno, eso ya lo relleno yo.



Un cálido abrazo y feliz fin de semana!

viernes, enero 22, 2010

Penalti!!

Tuvimos unos problemas con la instalación eléctrica en el centro.
Como no funcionaba la sirena que anuncia los cambios de clase, a alguien se le ocurrió pedirle al bedel que con un silbato diera unos pitidos en su sustitución.
Entonces el alumno gracioso grita: "¡¡¡penalti!!!" y todo el centro se partía de risa...

si a veces las tonterías más sencillas, alegran a todo el mundo...

jueves, enero 21, 2010

un poco de amor

Venga hombre... no me llameis moña, que un poco de amor le viene bien a todo el mundo:



calidos abrazos

P.D.: Ayer en el roco... Mi primer techooooo!!!

miércoles, enero 20, 2010

chupetones

sale un alumno a la pizarra...

- Pino... eso del cuello?- le pregunto, inocente de mi...
- ha, sí!... no es nada... jeje.
- ains...

No se en vuestra época, en la mía ( y como veo en la actualidad también), los chupetones son un trofeo. Cuando los muestras, te representas como macho alfa, macho disponible, retable, cuidado nena... ando suelto. Y esto sigue así.
Pino me decía: "no es nada" sonriendo, y más feliz que una perdiz.

Aunque he de reconocer que yo nunca he sido de chupetones. Nunca me gusto alardear.
Un cálido abrazo!

martes, enero 19, 2010

Perdimos la guerra de las bibliotecas

Tal vez, y solo tal vez, que os veo venir... me empiezo ha hacer mayor.
Cada vez soporto menos que la gente hable en las bibliotecas. Bueno, rectifico, que la gente no deje estudiar al resto (a mi en concreto) en las bibliotecas. Es que la técnica que usaba antes, me solía funcionar.
Antes (ahora no), cuando me acercaba a una persona, y le decía:

-Disculpa... (se quedan callados, ya van ha echarme la bronca por hablar del fin de semana-piensan.) es que no consigo estudiar.
Entonces se quedaban un poco parados, no entendían. ¿No les decía que se callaran? Básicamente, en otras palabras era: "callate de una puñetera vez, me tenéis hasta los ... e iros a la put.. calle a hablar... gracias" pero al decirlo de esta manera, con ironía, no había conflicto y se quedaban callados. Un tiempo al menos, y según a quien se lo dijera.
Ahora no. Ahora repito la misma frase, y a los 30 segundos, están igual. entonces, como ya saben que me están molestando, y les importa un pimiento, o aguanto y estudio como puedo, o me voy. Así lo hago yo. Y creo, que he perdido la guerra. Estudiaré en casa.

Lo más divertido: cuando hablan dos personas en la biblio, suelen hacerlo en susurros, algo que molesta de fondo, pero que no se oye demasiado. Lo curioso, es cuando una de ellas no sabe hablar en susurros, y habla como si estuviera en la calle, llamando muchísimo la atención, pero intentando hacerlo en bajito... la verdad, entonces ya me río.